¿Cuándo y por qué se construyó la Muralla China?

En su momento de esplendor cubrió más de veinte mil kilómetros de extensión. Llegó a ser custodiada por un millón de guerreros y aproximadamente diez millones de trabajadores murieron durante sus muchos siglos de construcción. Incluso algunos llegaron a afirmar que era visible desde el espacio. Pero, ¿para qué se construyó la Gran Muralla China?

El objetivo de semejante obra respondía a una de las grandes preocupaciones de los chinos en la antigüedad: defenderse de los hostiles pueblos de las estepas que amenazaban el norte del país.



Estos pueblos atacaban constantemente las poblaciones chinas, en busca de los alimentos que no les proporcionaba la árida estepa. Aunque eran muchos menos que los chinos, sabían pelear y montar, y constituían una grave amenaza.

La primera Muralla China

El primer emperador, Qin Shi Huang, fue el pionero en la idea de construir una Gran Muralla China. Entre los años 221 y 210 a.C. ordenó la construcción de un muro que conectaba varias fortificaciones levantadas por reinos anteriores, y que cubría toda la frontera norte de su recién fundado imperio.

Los principales materiales utilizados eran tierra, piedra, madera y tejas. Los trabajadores de la monumental obra eran soldados de las guarniciones fronterizas, campesinos llevados a la fuerza y criminales condenados a trabajos forzado. No necesariamente eran temibles asesinos, sino que el solo delito de ocultar un libro prohibido por el Estado era causa para ser enviado a trabajar en la construcción de la Gran Muralla China.

Torre de vigilancia de la Muralla China.

Aunque el terreno montañoso dificultaba la obra, a la vez constituía una ventaja estratégica. En las cimas de las montañas se colocaron torres de vigilancia, que también servían como alojamiento para los soldados y como depósitos de provisiones y armamento.

Para comunicarse entre sí, estas torres poseían un eficaz sistema de señales de humo. En pocas horas, las señales lograban recorrer miles de kilómetros y alertar a los vigías. Por eso siempre guardaban mucha leña o, de ser imposible, excrementos de lobo, que permitían encender los fuegos.

Ataques sobre la Muralla China

Durante unos mil años hubo cierta calma en las relaciones entre los chinos y los pueblos de la estepa. Pero todo cambió a finales del siglo 12, con la aparición de un guerrero mongol que unificó a las tribus nómadas del norte y fundó el primer Imperio mongol. Se trataba de Gengis Kan.

De inmediato reanudó sus ataques a China, logrando conquistar todo el norte del país y saquear la actual Beijing. Esta acción militar sin precedentes sería completada por su nieto Kublai Kan, quien extendió el dominio a toda China y fundó una nueva dinastía, la de los Yuan.

Dibujo en tinta de jinete mongol montado en su pequeño caballo.
Los mongoles siempre fueron la principal amenaza a la Muralla China.

La dinastía Yuan cayó en 1368, dando paso a la Dinastía Ming. Los Ming fueron la última dinastía en China gobernada por la etnia han, de absoluta mayoría en el territorio chino.

Pero los mongoles no iban a rendirse sin pelear. Poco después de ser expulsados del trono y relegados a su estepa, retomaron el asedio a la Muralla China. Muchos historiadores afirman que los Ming fueron la dinastía más atacada por los nómadas en toda la historia china.

Para hacer frente a tales amenazas, construyeron una nueva Gran Muralla, mucho más resistente que las anteriores. A tal fin emplearon bloques de piedra como materia prima, que encareció la construcción pero la hizo más segura. Los tramos de la Muralla China que pueden verse en la actualidad son de esta época.

Pese a todo, la eficacia de la Muralla fue muy relativa. Los soldados chinos que la custodiaban tenían tanto miedo de los mongoles que, cada vez que éstos atacaban, huían sin combatir. Otras veces, al descubrir mongoles desde las torres de vigilancia, no se atrevían a dar la voz de alarma y preferían fingir que no los habían visto. E incluso algunos llegaban al extremo de sobornar a los nómadas para que no los atacaran.

El final de la Muralla China
Muralla China en la montaña.
Hoy en día, la Muralla China es uno de los lugares más visitados del mundo por los turistas.

La dinastía Ming se fue debilitando por el continuo hostigamiento de los mongoles y por otras razones. Una gran crisis económica y el ascenso de los manchúes terminaron de provocar la caída de los Ming en 1644. En esa ocasión, la Gran Muralla volvió a resultar inútil, ya que el general Ming Wu Sangui decidió abrirle una de las puertas a los manchúes y dejarlos pasar sin pelear. Así se instauró la dinastía Qing.

Con los Qing como gobernantes, Mongolia pasó a formar parte del imperio, así que la Muralla dejó de tener sentido. Con la fundación de la República de China y la posterior República Popular China, la Gran Muralla quedó como un ícono del país.

Fue designada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, y en 2007 fue elegida como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. Actualmente solo se conserva un 30% de la Gran Muralla China.

Fuente:

Breve historia de la China milenaria. Gregorio Doval.

La antigua China y la gran muralla. Peter Nancarrow.

La Gran Muralla china. Julia Lovell.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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