¿Cómo eran las máquinas de escribir chinas?

Las máquinas de escribir fueron las precursoras de los teclados modernos. Inventadas a finales del siglo XIX, agilizaron notablemente la escritura y estandarizaron la mayoría de los alfabetos occidentales. ¿Pero qué pasaba con el chino, cuyo sistema de escritura está basado en miles de ideogramas (hànzì)? Bueno, las máquinas de escribir chinas eran algo… diferentes.


Las máquinas de escribir en China

A mediados del siglo XX los chinos desarrollaron su propia versión de la máquina de escribir. Consistía en una base metálica sobre la que se apoyaba una bandeja que agrupaba unos dos mil caracteres básicos. La bandeja era removible, por lo que podía ser reemplazada fácilmente si se deseaba escribir hànzì de uso menos frecuente.

Además de tener que cambiar las bandejas, quien escribía se enfrentaba a otras dificultades. Para empezar, los caracteres no estaban ordenados bajo ningún criterio, con lo cual eran difíciles de encontrar. Por si fuera poco, los hànzì estaban escritos al revés sobre la bandeja, como los tipos móviles de una imprenta.

Hombre utiliza una de las máquinas de escribir chinas.

Con tantos problemas, no es de sorprender que un tipógrafo profesional tuviera una velocidad media de 20 caracteres por minuto. Esto ni siquiera significa 20 palabras, porque algunos vocablos chinos están formadas por más de un carácter. Para que se hagan una idea, en Occidente la media solía ser de entre 30 y 45 palabras por minuto.

Desarrollando nuevas ideas

Las máquinas de escribir chinas no podían continuar así. Por eso, ingenieros de todo el país se abocaron a mejorar el sistema. En 1946 el Dr. Lin Yutang inventó una máquina con 72 teclas: 36 para la parte superior de los caracteres, 28 para la parte inferior y 8 para seleccionarlos. A su vez, había un tambor con seis cilindros, los cuales combinados con las teclas permitían escribir casi siete mil hànzì sin cambiar el tambor. A pesar de las buenas intenciones, el invento nunca llegó a funcionar bien, por lo que jamás se fabricó.

Máquina de escribir China.

Entonces, los chinos se ocuparon de al menos darle un orden lógico a los hànzì en las bandejas. Comenzaron a montarlas de tal forma que cerca de los caracteres que se pulsaban estaban aquellos con mayor probabilidad de ser los siguientes.

Una curiosidad de este sistema surgió con la llegada de Mao Zedong al poder. Antes de eso, los  hànzì que componían su nombre estaban bastante relegados en las bandejas, pero desde 1949 pasaron a ocupar un lugar central con la constitución de la República Popular China. No sólo eso, sino que progresivamente el carácter “Mao” fue apareciendo cerca de otros con los que solía utilizarse en los escritos, tales como “socialismo”, “comité” o “Marxismo-Leninismo”.

Así funcionaban las máquinas de escribir chinas

En la actualidad

Las máquinas de escribir chinas no son más que un bello recuerdo. Hoy en día los chinos utilizan en sus dispositivos electrónicos el sistema IME (“Input Method Editor”), que consiste en escribir en pinyin y luego el sistema propone una lista de aquellos hànzì cuya transcripción corresponde con lo tecleado, permitiendo seleccionar el carácter deseado.

Sin dudas una mejora necesaria, que ha llevado las últimas máquinas de escribir chinas a los museos.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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