Japonés, ¿un idioma en extinción?

La influencia del inglés en los idiomas del mundo es innegable. Cada vez es más común la asimilación de términos ingleses por parte de otras lenguas. Este fenómeno es particularmente preocupante con el japonés, que exhibe cada año un creciente número de palabras derivadas del inglés.

Un poco de historia

El sistema de escritura japonés se originó alrededor del siglo VIII. Hasta ese momento, el idioma sólo existía en su forma oral y no había forma de dejarlo registrado.



Para desarrollar una escritura propia, se adaptaron los caracteres chinos al habla japonesa, y de esa manera surgieron los kanjis. A grandes rasgos, los kanjis son ideogramas que expresan ideas.

Para poder pronunciar palabras y sonidos que los kanjis chinos no contemplaban, surgieron los silabarios hiragana y katakana. En un principio, se utilizaron con fines similares dentro de la estructura del idioma, pero a partir del siglo XVI el katakana quedó únicamente para la escritura de palabras extranjeras, especialmente inglesas.

La influencia del inglés en el japonés

Niños japoneses escribiendo en japonés en el pizarrón.

Después de la Restauración Meiji de 1868, cuando Japón se abrió por completo a Occidente, el katakana ganó mucho terreno. El silabario se usaba para nombrar objetos que no existían en el país, como el chocolate (“chokoreeto”), el café (“koohii’’) o la cerveza (“biiru”).

La tendencia no hizo más que crecer en los años siguientes. Palabras como rajio (“radio”), takushi (“taxi”) o tenisu (“tenis”) se incorporaron al japonés desde el inglés.

Pero el asunto no quedó sólo en la adopción de palabras inglesas que no existían en el japonés, sino que siguió con el reemplazo de unas por otras. Así, ao (“azul”) se transformó en buru, midori (“verde”) en gurin y o tanjoubi omedetou (“feliz cumpleaños”) en happy birthday.

Una encuesta reciente de la Agencia de Asuntos Culturales del gobierno de Japón reveló que muchos jóvenes actuales están incluso inventando verbos a partir de palabras en inglés. El neologismo takuru, por ejemplo, deriva de la palabra taxi y significa “tomar un taxi”. Y panikuru es la nueva palabra para entrar en pánico, que deriva del vocablo inglés panic.

Habrá que seguir de cerca la evolución del japonés. Porque aunque muchos celebran lo que llaman una “simplificación del idioma”, la realidad es que sería una lástima que este milenario lenguaje continuara perdiendo su antiguo esplendor.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

Comentar este artículo