Ip Man, la mejor película de artes marciales de la historia

El cine de China y Hong Kong ha producido algunas de las mejores películas de artes marciales de la historia. El regreso del dragón, El puño de la serpiente y La cámara 36 de Shaolin, son algunos ejemplos. Pero de entre todas ellas, probablemente la mejor sea Ip Man, dirigida por Wilson Yip y protagonizada por Donnie Yen.

Estrenada en diciembre de 2008, está inspirada en la historia real de Ip Man, un experto practicante de wing chun, posteriormente conocido por ser el maestro de Bruce Lee. El wing chun es un arte marcial tradicional de China, donde la defensa funciona siempre como una forma de ataque.



Ip Man comienza mostrando la apacible vida del maestro en Foshan, ciudad china con una fuerte tradición en artes marciales. Su tiempo se divide entre la familia y algunos duelos con otros maestros locales, deseosos de probar su valía.

Pero todo cambia con la invasión japonesa de 1937. La casa de Ip Man es confiscada, y el maestro se ve obligado a trabajar en las minas de carbón para sostener a su familia. En este contexto, el general japonés Miura promueve un espacio donde los chinos pueden enfrentarse con sus alumnos militares. La idea es confrontar el kung fu chino con el karate japonés, y decidir cuál es mejor.

Aunque Ip Man se muestra reticente a participar en esos duelos, el asesinato de un amigo lo llevará a cambiar de decisión.

Ip Man, película de 2008.
El kung fu y el karate, frente a frente.
Por qué es tan buena Ip Man

La película destaca en varios aspectos. Como cine de artes marciales, resulta impecable. Las peleas están muy bien filmadas, con técnicas creíbles y sin acrobacias imposibles. Los movimientos son rápidos, pero no se abusa de los planos, así que pueden apreciarse sin marearse en el intento.

Pero quizás lo más interesante de Ip Man sea el trasfondo histórico. La invasión japonesa a China es algo que no suele mostrarse mucho en el cine occidental, y las vejaciones que los chinos padecieron durante ocho años quedan en el olvido. Ip Man cumple en mostrar ese otro lado de la historia, con verosimilitud y sin golpes bajos.

Ip Man, película china de 2008.

Este trasfondo logra que, a diferencia de otras películas de artes marciales, las peleas tengan siempre una justificación. No se trata de empezar a los golpes porque sí, sino que hay razones muy poderosas para hacerlo.

En cuanto a la parte técnica, también es destacable. La fotografía es excelente y aporta a la trama. La primera media hora, que narra la vida en Foshan antes de la llegada de los japoneses, está llena de colores y luz. Después, la imagen se vuelve gris y opaca, transmitiendo el sentimiento de derrota y sumisión que experimentaba el pueblo chino.

Las interpretaciones y la música también están a la altura, cerrando una cinta casi sin fisuras. Por todo esto, no es descabellado pensar que Ip Man sea la mejor película de artes marciales de la historia.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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