5 inventos chinos que se adelantaron a Occidente

Durante muchos siglos, China fue uno de los países más avanzados del mundo. El temprano uso del papel, el espíritu emprendedor y las cualidades del terreno facilitaron el desarrollo de numerosos inventos.

En muchos casos, estos inventos chinos se anticiparon por varios cientos de años a sus equivalentes occidentales, pero la lejanía y el aislamiento en el que solía estar sumido China provocaron que sus creaciones pasaran desapercibidas en el resto del mundo.



De esta manera, en ocasiones a Occidente llegaron sólo retazos o historias de diversos inventos chinos, que fueron retomados y perfeccionados. Veamos a continuación cinco casos emblemáticos.

El fútbol

“Song Taizu juega al Cuju”. Dibujo chino que muestra al fundador de la dinastía Song, Zhao Kuangyin, jugando al cuju con los consejeros de la corte.

Tradicionalmente, se cree que el deporte más popular del mundo fue inventado en Inglaterra en el siglo XIX. Pero en realidad, hay indicios de un juego similar en China, más de 2300 años atrás.

En el siglo III a.C. se practicaba el cùjū, que consistía en utilizar los pies para introducir una pelota entre dos varas de bambú. En chino significa “patear” y “levantar”, que traducido quedaría como “patear hacia arriba”.

En 2004, la FIFA aceptó el cùjū como precursor del fútbol moderno, y le otorgó un reconocimiento oficial a la ciudad china de Zibo, donde se habría inventado el juego hace más de 23 siglos.

La pólvora

Fuegos artificiales.

Alrededor del siglo IX, unos alquimistas chinos que buscaban la fórmula de la inmortalidad descubrieron por casualidad la pólvora. De inmediato advirtieron que se trataba de un elemento peligroso, y así lo dejaron asentado en numerosos escritos de la época.

Los primeros usos de la pólvora en China fueron para crear bengalas y fuegos artificiales, pero rápidamente se comprendió su potencial bélico. Se desarrollaron las primeras armas de mano, utilizando la pólvora como munición, y en el año 1126 aparecieron los primeros cañones, construidos con bambú. Más adelante, el bambú fue sustituido por el metal, y con esa estructura fue exportado a Occidente.

La brújula

Modelo de primitiva brújula china.

Durante el período de los Reinos Combatientes (siglo V-221 a.C.), los chinos descubrieron las cualidades de la piedra imán, y no tardaron en utilizarla para indicar la dirección.

Colocaban un trozo de caña de bambú con un imán en su interior sobre el agua de un río o lago, y lo usaban como brújula. Con el paso del tiempo, el invento fue mejorado, pasando la caña y el imán a una vasija primero, y a una especie de cuchara metálica después.

Los chinos llamaron a este instrumento zhǐnán, una mezcla de las palabras zhǐ (“dirigirse”) y nán (“sur”): “dirigirse al sur”.

La imprenta

Modelo de la primera imprenta, inventada por los chinos alrededor del año 1000.

Aunque se atribuye a Gutenberg la creación de la imprenta, este artefacto fue en sus orígenes un invento chino. En China, la necesidad de duplicar textos a gran velocidad se presentó mucho antes que en Occidente, debido a la complejidad de su sistema de escritura y a la demanda de escritos budistas y confucionistas, que no podía satisfacerse mediante la copia a mano.

La imprenta fue inventada por el herrero chino Bi Sheng alrededor del año 1040. Consistía en pequeños bloques de arcilla donde se grababan los caracteres, con los que se elaboraban las planchas para realizar la impresión.

Como la arcilla se resquebrajaba con facilidad y había que reemplazar las planchas muy seguido, en el futuro se utilizaron otros materiales, como la madera y la porcelana. La verdadera innovación de Gutenberg llegó a través del uso del metal para fabricar las planchas, el cual resistía durante mucho más tiempo y podía utilizarse para tiradas cada vez más grandes.

El dinero

Billetes chinos.

En la antigüedad, los productos que se comerciaban se pagaban con monedas de oro y plata. Esto no lo inventaron los chinos, pero sí la simplificación del sistema monetario en un valor mucho más accesible: el billete.

Sucede que hacia el año 700 surgieron en la región china de Sichuan las monedas de hierro. Como Sichuan limitaba con estados extranjeros, el gobierno no quería que sus valiosas monedas de oro y plata terminaran en manos hostiles.

Estas monedas de hierro eran muy pesadas y difíciles de llevar, así que los comerciantes comenzaron a usar unos papeles firmados, mediante los cuales se comprometían a pagar en el futuro el valor acordado.

Estos billetes se expandieron rápidamente, y el gobierno no tardó en regularlos y en convertirse en la única entidad autorizada a emitirlos. De esa manera nació uno de los más populares inventos chinos, que causa auténtico furor en todo el mundo.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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