Honoríficos japoneses: la medida del respeto

Los japoneses suelen ser muy respetuosos a la hora de hablar. Su idioma tiene diferentes niveles de formalismos, dependiendo de quién sea el interlocutor. La estructura varía mucho si se está hablando con un amigo, un familiar o un jefe, por ejemplo. Y la variante principal en la comunicación son los títulos honoríficos japoneses, que se colocan después de los nombres.

Los honoríficos japoneses no tienen una traducción literal, sino que varían dependiendo del contexto. Así, el mismo honorífico puede significar, según la situación, señor, señora, señorita, colega y otros.



El honorífico japonés más común es el san. Implica respeto, y es el que se utiliza con personas con las que no hay mucha confianza. Los casos más típicos son los compañeros de clase y los colegas de trabajo. Una salvedad: si el interlocutor tiene más experiencia, en vez de usar el honorífico san hay que llamarlo senpai.

Senpai se traduce como “compañero anterior”. No necesariamente es la persona de más edad, sino la que lleva más tiempo en ese lugar de referencia (el trabajo, la escuela, un equipo deportivo, etc.).

Siguiendo con los honoríficos japoneses, otros de los más comunes son el chan y el kun. Los dos implican un tono afectivo, y suelen usarse para referirse a los niños o a personas con las que tenemos mucha intimidad (amigos o parejas). En general, el honorífico chan se agrega al nombre de las niñas, y el kun al de los niños. También un jefe puede referirse a sus empleados utilizando el honorífico kun, pero nunca al revés.

Otros honoríficos japoneses
Saludo en Japón.
Los títulos honoríficos y el saludo inclinando la cabeza son dos de los rasgos más importantes de la etiqueta japonesa.

Algunos honoríficos japoneses que no se utilizan mucho son el sama y el dono. Ambos son muy formales e implican un nivel de respeto excesivo. El dono, por un lado, se usaba en la antigüedad para referirse a algún miembro de la familia imperial. Todavía puede escucharse en algunas películas de samuráis.

El sama, por otra parte, tiene cierto uso en el mundo de los negocios, ya que así es como se suele llamar a los clientes. Además, también se utiliza con los dioses. Hotoke-sama, por ejemplo, es Buda, y Kami-sama es Dios.

Finalmente, otro de los honoríficos japoneses más importantes es el sensei. Traducido como “maestro” o “profesor”, se usa mayoritariamente en los ámbitos educativos. Pero además, sensei puede usarse para referirse a los especialistas en algún campo determinado. De esta manera, se le puede llamar sensei a un médico, a un escritor y hasta a un político.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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