Hong Kong, historia de una ex colonia británica en China

La región de Hong Kong ha experimentado un cambio trascendental a lo largo de su historia. De una pequeña villa pesquera infestada de piratas se convirtió en el siglo XX en un centro financiero global. En el medio, fue parte de una fuerte disputa entre China y el Reino Unido por su soberanía.

Realizamos un repaso a la historia de Hong Kong, desde el conflicto inicial entre chinos y británicos hasta la actualidad. Una historia que, lejos de terminar, todavía promete escribir nuevos capítulos.

La anexión británica y la expansión

A principios del siglo XIX, el Reino Unido importaba grandes cantidades de té de China. En contrapartida, los chinos no se interesaban por ningún producto británico, por lo que la balanza comercial estaba desequilibrada. Para solucionar esto, la Compañía Británica de las Indias Orientales encontró un producto que pudiera entrar en el mercado chino: el opio.



Extraído de la India, el opio era muy demandado en China por su valor medicinal, a pesar de estar prohibido. Los británicos recurrieron a contrabandistas y empresas privadas para ingresar la droga al país, y rápidamente fue un éxito comercial.

Edificios antiguos de la Península de Kowloon, en Hong Kong.

Preocupado por los estragos que el opio causaba en la población (diez millones de nuevos consumidores), en 1839 el Emperador le ordenó al Comisionado Imperial Lin Zexu que acabara con el opio en el puerto de Hong Kong. El funcionario cumplió al pie de la letra y destruyó 20 mil cargamentos de opio de barcos ingleses sin pagarles indemnización.

La decisión china irritó a los británicos, quienes no tardaron en declarar la guerra. En 1842 llegó a su fin el conflicto conocido como Primera Guerra del Opio, con una aplastante victoria inglesa.

La rendición que el Emperador tuvo que firmar fue humillante, con condiciones muy duras para su país. Incluyeron el pago de varios millones en plata para reparaciones y la apertura de muchos puertos chinos al comercio internacional. La más dura, sin embargo, fue la cesión a perpetuidad de la isla de Hong Kong a los británicos.

Mapa de Hong Kong.

Entre 1856 y 1860 se produjo la Segunda Guerra del Opio. El resultado fue idéntico a la primera, con un claro triunfo del Reino Unido y nuevas condiciones. Esta vez, sumaron a sus dominios la vecina península de Kowloon, frente a la isla de Hong Kong.

En 1898 se produjo un nuevo aumento de la colonia británica en Oriente, cuando China cedió los llamados Nuevos Territorios por un período de 99 años. Los Nuevos Territorios constituyen el 86% del territorio de Hong Kong, e incluyen desde la zona al norte de la Península de Kowloon hasta la frontera con China y más de 200 islas aledañas.

El regreso de Hong Kong a China

En 1982 empezaron las conversaciones entre China y el Reino Unido para tratar el restablecimiento de los Nuevos Territorios, pautado para 1997. En la negociación también se incluyeron la isla de Hong Kong y la península de Kowloon, ya que la gran cantidad de población hacía impracticable la división de la colonia.

Vista nocturna de la principal calle de Hong Kong.

Aunque el Reino Unido estaba dispuesto a abandonar Oriente, el principal problema era político. En el transcurso del siglo XX Hong Kong se había convertido en uno de los principales centros financieros del mundo capitalista, mientras que en el resto de China imperaba una economía comunista.

Para solucionar esta incompatibilidad, el líder chino Deng Xiaoping propuso la idea de “un país, dos sistemas”, que le permitiría a Hong Kong mantener un alto nivel de autonomía en cuanto al modelo económico y político, en tanto que el gobierno de Beijing se haría cargo de la defensa y las relaciones exteriores. Tal situación se mantendría durante 50 años, hasta que en 2047 se restituiría definitivamente la ciudad a China. Los británicos aceptaron la idea, y el 1 de julio de 1997 Hong Kong volvió a ser parte de China, como Región Administrativa Especial (mismo estatus que su vecina Macao).

A partir del año 2047 China ya no estará obligada a mantener la autonomía del territorio, lo que puede derivar en múltiples opciones. Una de ellas es extender el estatus especial por más tiempo. Otra es incorporarlo por completo al sistema socialista chino. Una tercera opción podría ser la independencia. En fin, todavía falta tiempo y se espera una dura batalla política por el futuro de Hong Kong.

Facundo

Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Apasionado por la escritura y los viajes. Estudiante de japonés e interesado en todo lo relacionado con la cultura de China y Japón.

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